lunes, 18 de mayo de 2020

El Baño Magico


Hay momentos donde la vida no se va con límites, no se asumen reglas, o simplemente las normas establecidas te molestan y quieres romperlas, esta historia es un dualismo entre lo correcto y lo incorrecto, aparte puede que se relacione entre lo moralmente bien o mal visto,  súmale el alcohol que te desinhibe al máximo y las reglas no valen en un bar.

Esta historias se titula: El Baño Mágico  imagina que llega a tu barra una persona que se ve un poco insegura, que no puede sostener la mirada, que su voz se quiebra y no puede mantener una conversación, esa primera impresión de persona insegura reflejaba este muchacho, con lentes y solitario, recuerdo que el pedía club Colombia negra, amante del buen rock y a veces combatía sus miedos subiendo al karaoke, pidiendo “aunque no sea conmigo de Enrique Bunbury”, hasta ahí una persona normal, nada destacable, pero esta historia empieza a ser relevante cuando llega una pareja muy unida, se veían como tortolitos enamorados, se veían hasta entonces.

En los sábados de música en vivo donde era bajista, tenía la oportunidad de ver a todo el público, pues durante la noche y los excesos de alcohol, nuestra pareja y el caballero solitarios se sentaron muy cerca, en mi perspectiva todo era normal, pero unas manos sutiles  empezaron a tocar debajo de la mesa, tan sutil, la enamorada y el solitario rosaron sus manos, pero con mucha complicidad, imagina la enamorada mirando a los ojos de su amado, y por detrás tocando al solitario. Rápidamente el los roses empezaron a ser notorios, la banda ya no prestaba atención a la música sino en la escena muy curiosa entre este “trio amoroso”.

El enamorado se fue al baño, algo que en los bares es mágico, porque como un mago el solitario acerco a la dama enamorada y la beso de manera intensa, un grito ahogado salió de mi boca y haciendo muecas a los músicos para ver esa escena, al finalizar la canción y en micrófono dije, -nos encanta cuando cumplimos los objetivos, en especial si es quitarle la novia a otros…- toda la noche fue una curiosidad eterna que los besos y las caricias ocultas, pero el final de esta historia es sorprendente y mágico.

La magia del baño la llamo yo, siempre que alguien va al baño pasa algo, son los momentos inexplicables donde todo puede pasar, pues en este caso, el solitario fue al baño, y como por arte de magia, la pareja de enamorados se desaparecieron, la sorpresa y el asombro de todos los colaboradores del bar no se hizo esperar; una afirmación salió de la boca de alguien -usted es un maestro, como hizo pa’ gozarse a la nena con el novio al lado- y la mejor respuesta de la vida la dijo el hombre solitario, él dijo –¡eran hermanos!- que desilusión de todos se hizo notar, toda la magia se perdió en ese momento, ahora solo queda recordar un amor de tres en compañía del alcohol y una buena música.  

domingo, 10 de mayo de 2020

Historias de Bar

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Una de las profesiones con más desgaste en la salud y quizás con más estrés es el servicio al cliente, súmale un poco de estrés cuando los clientes están borrachos, bebidos o alcoholizados, resulta una mezcla única para que las personas hagan el ridículo en público o en privado, eso depende de la confianza, el ser bartender permite ver los ridículos y no opinar de ellos, aunque a veces no solo ver ridículos sino ves situaciones que solo se ven en un bar cuando la gente tiene unos cuantos cocteles en la cabeza, en este blog expresare algunas experiencias que desde mi punto de vista lograron crear un recuerdo en mi mente, de seguro conoces alguna, así que me gustaría que la compartieras conmigo, soy MikeBartender y conocerás este blog llamado historias de bar.

Esta historia de bar la título: ¿Romeo donde dejo a Julieta? imagina una noche fría de sábado en un bar espectacular con música rock en vivo algo inigualable, además de un ambiente único; En mi caso un día de trabajo normal que se fue tornando interesante a media que se incrementaban los cocteles, mis manos plasmaban arte haciendo algunos daiquiri o macerando algunos mojitos, se fue volviendo interesante porque una pareja de jóvenes aproximadamente de 20 años empezaron a pedir cocteles diferentes, su cuenta estaba muy alta al igual que el nivel de alcohol en la sangre, la noche se transformó cuando el caballero de esa mesa, se acercó y dijo – déjame cantar una canción- lo cual era normal, pero esta vez nos generó curiosidad, durante su interpretación por obvias razones su nivel alcohólico no le dejaba expresarse, ni cantaba, ni leia, ni nada, por obvias razones en todo el bar se sentía la risa y la pena ajena, lo realmente gracioso vino a continuación, el joven realizo una intervención muy romántica hacia el público, imagina estas palabras dichas por un borracho.

 –Desde que te vi, mi vida cambio y desearía que fuéramos una pareja a partir de este momento, ¿quieres ser mi novia?- y adivinen que respondió la chica… su respuesta fue correr hacia el baño a dejarlo sucio con vómitos cósmicos, el muchacho con cara de no saber nada seguía en el micrófono diciendo cosas que hundían más su dignidad. No sabíamos si mutear el micrófono, o colocar música, optamos por decir en el micrófono –muchas gracias por esta espectacular intervención, esperemos que la nena lo haya pensado mucho en el baño, continuamos con más música- seguido de esto le bajamos al micrófono. Aquí no termino, el muchacho seguía insistiendo en el amor y a grito herido decía –Te amo…. Te amooooooo- la poca dignidad que tenía se transformó en vergüenza.

Para finalizar con esta historia de loco amor, un cliente se acercó y dijo pasa algo en el baño, cuando pensamos que no podía estar peor, el romántico romeo estaba fuera del baño arrodillado suplicando amor, mientras que el mesero y yo escuchábamos el dulce susurro de su boca expulsando alcohol con un vomito cósmico, pero se preguntaran porque fue cósmico, sencillo era un vomito mezclado con diarrea, y no diré mas del tema porque me toco limpiar a mi después y aparte no me imagino vomitar y tener diarrea al tiempo.

Tiempo después el muchacho regreso al bar y de manera jocosa recordamos y le decimos ¿romeo donde dejo a Julieta? Por fortuna aprendió la lección y nos reímos de eso, y de eso se trata la vida de reírse de las vergüenzas vividas del pasado.
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